¿Sabías qué…? Estrías y colágeno

Entre la mucha información que se maneja  sobre el embarazo, los datos de la frecuencia de estrías y, la producción de colágeno durante la gestación son importantes  por  su alcance preventivo y de afectación sobre la salud y la estética de la piel de la mujer.

Te proporcionamos datos que muestran por qué es relevante prestar atención a la presencia o ausencia de estos dos elementos: estrías y colágeno, durante tu embarazo.

¿Las estrías son inevitables? ¿Con qué frecuencia aparecen?

Se sabe que el 90% de las mujeres embarazadas, terminan su embarazo con alguna estría, con mayor frecuencia en zonas como senos, parte abdominal, cadera y los muslos.

Su aparición está relacionada directamente con los cambios hormonales durante el embarazo, que influye en la producción de estrógeno y elastina, elementos que intervienen en aparición o no de las estrías. Otro factor que puede ser determinante, es el de la herencia, el tener una piel más o menos elástica, es cuestión de genética.

Durante el embarazo, se destruye gran parte de la proteína  que contiene nuestra piel y disminuye la actividad de las células productoras de nuestro colágeno, los fibroplastos.

Lo importante es la prevención para evitar que aparezcan las indeseables estrías, cuidando tener la piel lo más hidratada y elástica posible, manteniendo una dieta balanceada, consumiendo alimentos ricos en minerales  como el cobre, zinc y silicio presentes en el Salmón, huevos, carne de cerdo, ternera, almendras  o cereales, etc; junto a las  vitaminas  A, B5, C y E, aportados por el hígado,  hongos, salvado y en variedad de frutas y verduras.

¿Qué saber sobre la producción de colágeno?

Se sabe que el colágeno es la proteína que se encuentra  en el 80 % del tejido conectivo, presente en gran parte de nuestro cuerpo, entre ellos, los tendones y ligamentos que le dan firmeza y elasticidad a nuestra piel, el órgano más grande del cuerpo.

La presencia de colágeno tiene un efecto protector y de sostén, evitando o repeliendo agentes patógenos como el cáncer. Forma gran parte de nuestra dermis y epidermis, es la proteína que ayuda al sostén de la piel, por lo que con su carencia perdemos firmeza y nos lleva a tener una piel flácida.

Está científicamente comprobado que después de los 25 años de edad, nuestro cuerpo merma la producción de colágeno, siendo más drástica y acelerada  a partir de los 40 años.

Otro dato importante, está vinculado al consumo de altas concentraciones de alimentos azucarados, que favorecen el descenso en los niveles de colágeno y elastina en las diversas capas de la piel, propiciando la flacidez y el envejecimiento de la misma, por lo que se debe evitar su consumo exagerado especialmente durante el embarazo.

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