¿Qué poder sanador tiene el sudor en la piel?

Para responder esta pregunta sobre el posible poder sanador del sudor en la piel  humana, hacemos referencia a un estudio muy reciente del Sistema de Salud  Universidad de Michigan Health System (UMHS), donde especialistas dermatólogos y científicos han dirigido estudios analizando la función  de las glándulas sudoríparas y su vinculación con el proceso de envejecimiento de la piel y la cicatrización de heridas. Veamos que más allá del sudor, las estructuras que lo fabrican, las glándulas sudoríparas están relacionadas a dos procesos tan importantes como la vejez y la regeneración  celular.  

Glándulas sudoriparas y su acción sanadora de la piel

Este estudio de la Universidad de Michigan, procura conocer un poco más de estos procesos que ocurren en la piel humana para ayudar a sus pacientes y procurar tratamientos más efectivos y con mayor rapidez de sanación.

Estudio sobre Glándulas sudoríparas y su acción sobre la sanación de la piel

El envejecimiento comparte procesos con glándulas sudoríparas

A través de la Revista Oficial de la Sociedad de Anatomía Americana, Aging Cell se publicó a inicios de Junio 2016,  una experiencia  donde se evaluó el proceso de sanación y cicatrización en jóvenes de 18 años y personas de la tercera edad. Para ello se practicaron lesiones muy pequeñas, bajo anestesia local y se siguió el proceso de cicatrización de ambos grupos.

Según la PH.D Laure Rittié, autora del artículo, especialista en Dermatología  y Profesora Asistente de Investigación de la Universidad de Michigan, fue posible por primera vez observar y analizar las alteraciones que ocurren en la piel de las personas mayores durante el proceso de cicatrización de heridas y comparar estas con lo análogo en jóvenes de 18 años.

Estudios previos, habían determinado la relevancia de las glándulas sudoríparas ecrinas, (distribuidas en  todo el cuerpo), en el proceso de cicatrización.

Conociendo que los jóvenes tienen mucho más capacidad de sudoración que los adultos mayores, el equipo de la Dra. Rittié se centró en evaluar la función de las glándulas sudoríparas, las diferencias y semejanzas dentro del proceso de sanación para ambos grupos de la muestra.

Resultados:

  • En los jóvenes, el aporte de células que provienen de las glándulas sudoríparas para la cicatrización de la herida es mucho mayor que en los adultos mayores y con mayor poder de atracción celular. Lo que significa, que en con la edad aumenta el tiempo de cicatrización, ya el proceso de aporte de células es mucho más lento.
  • Se pudo apreciar que más allá de la actividad celular de las glándulas sudoríparas, donde ambos grupos tenían células activas; la diferencia estuvo en el envejecimiento de la piel, donde las estructuras del área circundante a la herida habían perdido parte de su funcionalidad y ofrecían un soporte muy débil a las nuevas células. Lo que implica que con la vejez se pierde gran parte de la capacidad de auto-reparación cutánea.

Con este estudio se comprueba que procesos como la aparición de líneas de expresión, arrugas, flacidez (signos de envejecimiento) y la cicatrización de heridas  tienen un denominador común, las glándulas endocrinas.

Esta investigación nos lleva a crear conciencia de la importancia del cuidado de la piel, particularmente del daño de la acción solar sobre ella. Por lo que para este verano no olvides usar un buen protector solar.

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