Laxante casero rápido y efectivo

Los laxantes pueden ser de acción lenta o rápida; farmacéuticos o caseros. Es recomendable tener un laxante casero para esos momentos de estreñimiento que suele tener algún miembro de la familia. La preferencia está marcada en los laxantes de tipo natural, de partes de plantas como raíces u hojas y algunas frutas. Las características más buscadas para un laxante casero, es que sea rápido y efectivo; por lo te ofrecemos dos opciones. La primera la ciruela, es un laxante rápido natural con alto contenido de fibra, azúcar y azufre. La segunda, combinando Yogurt con avena en hojuelas, tiene sabor agradable, efectivo y además aporta otros beneficios.

Laxante casero natural, tres tipos a escoger

Existen tres tipos de laxantes naturales:

Estimulantes o de acción lenta, tienden a usarse como limpiadores estomacales o deparasitantes. Actúan sobre paredes del estómago e intestinos, uno muy popular, hojas de Zen. Se aconseja consumirlos por la noche antes de dormir, ya que su acción es aproximadamente de 8 horas.

Mecánicos. Son ricos en fibra solubles o no solubles. Tienen la propiedad de ensanchar el grosor de las heces en su paso por el intestino por retención de líquido. Además, favorecen los movimientos peristálticos y humedecen las paredes intestinales, facilitando una evacuación rápida de forma natural. Un laxante casero de este tipo muy efectivo es la combinación de yogur con avena.

Osmóticos. Tiene una acción similar a los del tipo mecánico. Este tipo de laxante ayuda a las heces a absorber el agua, haciéndolas mas blandas y de mayor tamaño.

Poseen alto contenido en minerales que fuerzan los intestinos a una desocupación rápida. Uno de las populares, las ciruelas. Estos exigen el consumo de mucho líquido para recobrar el agua eliminada junto a los desechos intestinales.

Ciruelas, laxante casero de rápida acción

La ciruela laxante suave

La ciruela es una laxante efectivo para el estreñimiento, tiene una acción rápida y agradable al gusto.

El alto contenido en fibra de la ciruela, estimula los movimientos peristálticos que favorecen la defecación rápida. Tanto la fructosa como el azufre de la fruta, tienen propiedades laxantes.

La ciruela fresca es un laxante natural rápido y efectivo, que inhibe el síntoma de “colon perezoso”, caracterizado por disminución de movimientos peristálticos intestinales. Tiene un efecto suave y de larga duración.

2 Recetas sencillas con ciruelas, como laxante casero

Receta # 1. Colocar ½ kg de ciruelas en un envase, remojar y quitar el hueso. Cocinar estas ciruelas con 2 lts. de vino blanco por 20 minutos. Dejar marinando las ciruelas pasas un lapso de 5 días. Comerlas en ayuna, con un vaso de agua.

Receta # 2. En media taza de agua hirviendo agregar 6 o 7 ciruelas, dejarlas en remojo durante toda la noche. En la mañana, colar y luego endulzar con miel de abejas. Tomar este líquido y dejar las ciruelas para comerlas en el transcurso del día.

Yogur con avena, estimulante y efectivo

Laxante casero

Atendiendo a cada uno de los componentes de esta combinación, podemos rescatar las propiedades más importantes de cada uno de ellos.

El Yogur, un alimento prebiótico delicioso que actúa como laxante casero mecánico. Facilita todo el paso de los alimentos por el estómago y los intestinos, favoreciendo los procesos de digestión y desecho.

Tiene un alto contenido de calcio y minerales, básicos en la acción gastrointestinal. Además de actuar como un laxante efectivo, ayuda a restablecer la flora intestinal en casos de diarrea.

Por su parte la avena en hojuelas aporta gran cantidad de fibra, siendo un alimento muy completo. Contiene minerales como zinc, magnesio, hierro, calcio potasio y fosforo; vitaminas del Complejo B, A y E. Estos garantizan un excelente beneficio a nuestro organismo, especialmente en las funciones digestivas y de eliminación de desechos.

La avena, además de ser especial para controlar el estreñimiento; tiene un efecto desintoxicante sobre los ácidos biliares, actuando como calmante estomacal.

Como receta para el estreñimiento, basta mezclar una taza de yogur con dos cucharas de avena en hojuelas. Tomarlo por las mañanas en ayunas. Ingerir un vaso de agua después de tomar la mezcla, para ayudar a procesarlo rápidamente. Es una receta de efecto rápido y efectivo, que actúa como un laxante suave, desocupando los intestinos de forma natural.

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