Glándulas sudoríparas y sus Funciones Reguladoras

La función de las glándulas sudoríparas están asociadas y se actúa dependiendo de su origen, si provienen de las glándulas ecrinas,  distribuidas en todo el cuerpo están sujetas a una doble función, una acción termorreguladora corporal como respuesta a estímulos de temperatura y otra función sujeta a estímulos psicológicos para controlar la humedad ante superficies de rose; mientras que las glándulas sudoríparas apócrinas asociadas a los folículos pilosos, son esencia reguladores de grasa en la piel, se localizan mayormente en axilas y zona urogenital.

Funciones reguladoras de glándulas sudoríparas

Hay diferencias notorias entre las glándulas sudoríparas activas en superficies peludas y aquellas desprovistas de pelo, como las palmas de las manos y plantas de los pies; o en la sudoración del tipo térmica  respecto de aquella que se produce como consecuencia de un efecto psicológico, como que nos suden las manos o la frente ante la realización de un examen en la escuela o universidad.

Así pues las glándulas sudoríparas son el medio ante la comunicación entre el estímulo y la respuesta, por lo que en todo caso su  función es mediadora.

Características de las funciones reguladoras de las glándulas sudoríparas

Glándulas Sudoríparas ecrinas – termoreguladora y control emocional

Las glándulas sudoríparas ecrinas, se caracterizan porque sus funciones reguladoras están dirigidas por el Sistema Nervioso simpático,  localizadas en casi todo el cuerpo  a nivel de la superficie, en abundancia en la palma de las manos y planta de los pies, siempre con funciones termorreguladoras del cuerpo y de respuesta ante ciertas emociones, como la ansiedad y el temor.  Están compuestas de tres tipos de células: Basófilas Y acidófilas, que secretoras del sudor; y las mioepiteliales, que se encargan de expulsar el sudor.

Ante la presencia de calor, se activa el sistema termostato-hipotálamo haciendo bajar la temperatura a través de la dilatación de los poros  de la piel y la estimulación para la emanación del sudor.

Sudoración como respuesta al estrés

De forma similar la sudoración tiene una acción de control emocional a través del Sistema límbico, para manejar situaciones de estrés o ansiedad.

Glándulas Sudoríparas apócrinas, expulsan secreción grasa

Se localizan en el cuerpo en aquellas zonas de mucho contenido piloso y las funciones reguladoras de estas se hace a través de ellos, tales como la zona axilar, el cráneo, y los genitales. Las apócrinas destacan más por el olor que por el sudor.  Trabajan con respuesta del tipo adrenérgica (interviene la adrenalina)  y colinérgica (intervienen neurotransmisor acetilcolina).

Ante situaciones de estrés, se expulsa secreción grasa en la piel  y las bacterias que circundan la zona descomponen los ácidos grasos produciendo mal olor.

Estudios recientes en la Universidad de Michigan, tratan de analizar el papel terapéutico o sanador de las glándulas sudoríparas, en caso de las heridas en la piel, analizando además como  esta función declina con el proceso de envejecimiento de la piel. Por lo que vemos que las funciones de estas glándulas son variadas y muy importantes para cuidar y mantenernos saludables.

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