Deja que tu piel respire

Todos los días exponemos nuestra a piel a formas que la pueden dañar. Los rayos UV y contaminantes del medio ambiente son los culpables mas comunes que dañan la piel pero ¿y que acerca de lo que te pones para cuidarla? Sorprendentemente, la materia misma de la piel entra en contacto con sustancias que pueden provocar erupciones cutáneas, irritación de la piel y otras respuestas negativas. Aprende los tejidos de los que debes mantenerte alejada y los que debes incluir en tu guardarropa y en tu vida. La piel seca, eczema, propensa al acne y piel sensible a menudo son las mas difíciles de tratar para tener una piel feliz. Cuando la rutina diaria del cuidado de la piel no es suficiente, busca alrededor de tu casa y mira que factores pueden estar contribuyendo al problema. Esto incluye la ropa que usas, las almohadas o incluso la forma en que descansas la cabeza sobre la almohada.

Cuando se trata de la ropa, evita por completo tejidos como la lana que fácilmente pueden irritar cualquier tipo de piel y causar picazón severa. A pesar de que el spandex y la lycra no suponen un peligro directo a la piel como lo es la lana, es importante limitar el tiempo que llevas este material durante el día. Estos tejidos son utilizados ampliamente en ropa atlética y cada vez se utilizan con más frecuencia en vestidos y accesorios de moda. Por más elegante y confortable que la lycra y sandex puedan ser, estos tejidos no dejan respirar a la piel de manera apropiada y vestir estas restrictivas prendas por mucho tiempo puede atrapar el sudor y suciedad de otra superficie, dando lugar a brotes de acne y espinillas en el pecho y espalda. Nunca debes descansar con este tipo de prendas y retíralos tan pronto llegues a tu casa para que la piel pueda respirar – lo mismo pasa con la ropa que esta diseñada para encajar (demasiado apretada) perfectamente en tu cuerpo. Salta a la ducha poco después para que puedas retirar todo el sudor, aceites y suciedad que se haya acumulado debajo de la tela.

Con el fin de evitar poner en riesgo tu piel, debes asegurarte de usar tejidos naturales y seguros, como el algodón, el bambú, tencel (este tejido se fabrica con pulpa de madera es fresco, suave y seco), lino y seda. Debido a que estas telas contienen fibras naturales, los riesgos de irritación o dermatitis de contacto es muy reducida, por no mencionar la sensación fresca y suave que calma la piel molesta.

Además de la ropa que utilizas, también debes ser consiente de las sabanas sobre las que duermes, las fundas de almohada y hasta los muebles para descansar. Antes de que empieces a preocuparte, cambiar las telas dañinas por unos más suaves es una tarea fácil. Para facilitar tus noches, cambia las fundas de las almohada a telas como la seda, lino o de algodón. Estas telas permiten que tu piel pueda respirar por la noche. Si eres dueña de un sofá o un confortable reclinable que irrita tu piel pero no te quieres deshacer de el, compra mantas de algodón o algún otro material amigable para la piel de manera que puedas envolverte y poder disfrutar de la comodidad de tus muebles sin poner en riesgo tu piel. Al seguir estos consejos serás capaz de simplificar tu vida y el cuidado de la piel.

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