Clozapina, poder antipsicótico en esquizofrenia refractaria

La Clozapina, a pesar de ser el primero en su género, ocupa los primeros lugares, al momento de seleccionar los tratamientos antipsicóticos. Particularmente, en casos de esquizofrenia refractaria; donde el efecto de los nuevos antipsicóticos, queda muy por debajo de la Clozapina. Igualmente, destaca la posibilidad de este tratamiento en trastornos bipolares y en trastornos neurológicos, inducidos por el Parkinson.  Aunque, debido a los múltiples efectos colaterales no es se usa como primera opción. Entre las contraindicaciones más graves, esta el ataque al Sistema Inmune, que hace que las defensas bajen en alto grado.

Esquizofrenia refractaria

Esquizofrenia refractaria y la Clozapina

La esquizofrenia refractaria o muy resistente a los tratamientos; se caracteriza por  persistencia de los síntomas  como: delirios; alucinaciones y aislamiento social;  frente a los tratamientos antipsicóticos. Estos síntomas, traen como consecuencia directa el reforzamiento de su incapacidad funcional.

La clozapina, es un medicamento antipsicótico, cuya presentación esta para su administración vía oral. Ventajas en el uso de la clozapina sobre la Esquizofrenia refractaria:

  • Básicamente, disminución del cuadro de síntomas como: alucinaciones y delirios;
  • Minimiza los cambios del humor;
  • Mejoría de las relaciones interpersonales, que facilitan la inclusión social;
  • Aumenta, la posibilidad de la reinserción laboral.

Como observación ante estas ventajas, según estudios científicos; es la independencia una de otras; para los casos de esquizofrenia refractaria. Esto es, la discapacidad funcional no está en relación directa con los síntomas psicóticos del paciente. Aquí, el tratamiento con Clozapina, actúa sobre ambas variables.

Dosis del fármaco en pacientes  con esquizofrenia refractaria

Clozapina

Adultos

 En pacientes esquizofrénicos, con antecedentes de resistencia a otros fármacos; en atención a la acción lenta y a los efectos colaterales de la clozapina, se recomienda  mantener la vigilancia; ya que el tratamiento es mínimo de 3 a 6 meses.

Trascurrido este lapso inicial, evaluar y valor aspectos positivos y negativos del tratamiento; para continuar con el mismo o suprimirlo.

Dosis recomendada: Comenzar con 12,5 mg  el primer dia, vigilando  nivel de sedación; hipotensión o posibles convulsiones.  Si hay buena tolerancia a la Clozapina, continuar administrando desde 25 mg o 50 mg elevando la dosis cada 2 días hasta alcanzar los 15 días, con 300 o 450 mg.

Si hacen falta dosis mayor, los cambios deben hacerse con intervalos de 1 semana; hasta que el paciente presente un cuadro estable. Pudiendo, fraccionar la dosis a 2 veces x día.

En todos los casos, nunca se debe sobrepasar a los 900 mg x día.

Niños y adolescentes

Se recomienda la clozapina, sólo en niños mayores a 9 años. La dosis a administrar, se inicia con 6,25- 12,5 mg x día  para  comenzar el tratamiento. El aumento de la dosis debe hacerse paulatinamente hasta alcanzar 200 o 300 mg x día. Siempre vigilando el cuadro de síntomas y sus efectos positivos y adversos; especialmente aquellos relacionados con el Sistema Inmune.

Igualmente, en caso de pacientes ancianos; convalecientes y con enfermedades hepáticas o cardiópatas; la aplicación del fármaco, debe hacerse con dosis mínimas; similares a la de los niños y nunca superar los 300mgx día como máxima.

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