Cacao como hidratante para piel delicada

Cacao, sin confundir con el chocolate, pues este último tiene aditivos como manteca y azúcar, no tan beneficiosos como el cacao cuando tiene  alto grado de pureza.  La hidratación que nos brinda este producto, está basado la cantidad  de  antioxidantes y flavonoides que contiene, con  efectos de antienvejecimiento y relajación especialmente para  la piel delicada.

Los tratamientos  faciales y corporales que tienen como base el cacao, con más de 70% de pureza nos asegura una gran cantidad de flavonoides, que no son más que pigmentos naturales que conseguimos en muchos vegetales, con ventajas sobre la salud y poco o ninguna contraindicación.

Los flavonoides nos protegen de agentes oxidantes de nuestra piel, como son los rayos solares ultravioleta;  contaminación ambiental, en especial la proveniente de los autos con la presencia de plomo y de otras sustancias químicas, que consumimos día a día con los alimentos, como son los conservantes  y colorantes.

En consecuencia el cacao nos ayuda a prevenir de efectos en la piel (con mayor beneficio en las delicadas) causados por estos agentes oxidantes, como son la resequedad, la aparición de arrugas, el acné o manchas oscuras que afean el rostro.

La aplicación de una mascarilla de cacao, te proporcionará ventajas que favorecen la salud de tu piel, como la humectación y suavidad;  con un agregado sobre el sistema nervioso, pues propicia la liberación de serotonina, controlando el estrés  y produciendo una sensación de relax.

A continuación una sencilla receta a base del maravilloso cacao, para piel delicada o con cierta sensibilidad. Te invitamos a sacarle provecho para lucir una tez perfecta.

 Receta de mascarilla facial hidratante de Cacao

Ingredientes:

1/3 de taza de cacao en polvo; 3 cucharadas de crema de leche o Yogurt;  1 cucharada de requesón; 2 cucharadas de avena en hojuelas y ¼ de taza de miel de abejas.

Preparación:

Agregue todos los ingredientes en una licuadora, mezcle hasta lograr una crema homogénea. Aplicar suavemente sobre la cara. Relájese por espacio de 10 a 15 minutos y luego enjuague con abundante agua tibia.

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