Anti-eosinófilos ¿avanzan contra trastornos respiratorios?

Anti-eosinófilos para los trastornos respiratorios

Actualmente han surgido en el mercado farmacéutico algunos fármacos Anti-eosinófilos que prometen avanzar contra diversos trastornos respiratorios, entre ellos el asma  grave o severa.

 En la última década, hemos observado estudios y opiniones de especialistas, a favor y en contra de estos fármacos y; de sus bondades. Aunque hoy queremos referirnos hacia los estudios más recientes y apuntar sobre lo que estos refieren. Entre ellos, uno  reciente publicado en el “ New England Journal of Medicine” sobre los efectos beneficios de Benralizumab, anti-eosinófilos; para disminuir la dosis de glucocorticoides orales, por ende sus riesgos  para tratar  el asma grave.

Alcance de los fármacos anti-eosinófilos – Asma grave

¿Qué son los eosinófilos?

Los eosinófilos son células del  torrente sanguíneo, conocidos como granulocitos. Pero estos no sólo están presentes en la sangre, también forman parte de ciertos órganos y tejidos como: El bazo; ganglios linfáticos y; mucosas de las vías respiratorias, tracto gastrointestinal o  genitourinario, entre otros.

Estas células se forman, en la médula ósea y tienen funciones, asociadas con los procesos alérgicos; inflamatorios e infecciosos.

¿Cómo nos afectan?

La presencia de células eosinofilas, aunque es normal; el desequilibrio en cuanto a si existen de forma exacerbada o disminuida pueden afectar negativamente nuestro cuerpo. Si se tienen demasiados eosinófilos, provoca lo que se conoce como eosinofilia, que provoca una serie de síntomas, como inflamación, irritación y otras respuestas alérgicas, del sistema autoinmune.

Mientras que, si están por debajo de los valores normales (eosinopenia),  también  evidencia algún trastorno en la salud; donde puede estar un síndrome de Cushing o por efecto de algún medicamento esteroideo.

¿Qué son los anti-eosinófilos? – Benralizumab

Los anti-eosinofilos son anticuerpos, cuya función esencial es detener o disminuir el crecimiento de células, tipo eosinófilos, evitando que provoquen afectaciones en la salud. Entre los que se conocen: mepolizumab; reslizumab y más recientemente benralizumab.

Esté último de los  fármacos, ha tenido el visto bueno de varios grupos científicos  y estudios que lo avalan  como tratamiento alternativo  para el  asma grave.

El asma y los glucocorticoides

El asma y los glucocorticoides

El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias, provocada especialmente por la inflamación eosinofílica. Ésta afecta más de 300 millones de personas a nivel mundial; de las cuales, entre un 5 y un 10%  pueden estar afectadas por cuadros de asma grave.

Donde la mayor parte de los tratamientos del asma, son a base de glucocorticoides, orales o inhalados. Pero, que a su vez, estos fármacos tienen efectos adversos, que van en detrimento de la calidad de vida de los pacientes.

Por lo que es vital, ir en búsqueda de terapias alternativas que tengan menos efectos secundarios; de allí nace esta nueva inclinación por los anti-eósinofilos.

Resultados que apoyan uso de anti-eosinófilos

Alternativa frente a los glucorticoides orales para el asma

Producto de estudio científico publicado en la revista mencionada al inicio, de fecha Mayo 22, 2017, dio a conocer resultados donde se muestran beneficios de los anti-eosinófilos; para frenar el uso de los glucorticoides orales y sus riesgos.

El estudio mencionado  subraya, la relevancia de la inflamación eusinófila y su control para el tratamiento de los trastornos en vías respiratorias, es especial el asma.

Partiendo, de la creencia que los glucocorticoides ayudan a reducir la inflamación y en especial la provocada por los eosinófilos. Y de que estos eosinofilos favorecen las complicaciones, producto de la exacerbación y de la merma de la función respiratoria, veamos los resultados.

RESULTADOS

Se han aprobado terapias complementarias con anti-eosinófilos. Entre ellos: mepolizumab y reslizumab; que favorecen la disminución en el uso de glucocorticoides orales.

El estudio citado, evalúo positivamente el uso del fármaco anti-eosinófilo benralizumab, como anticuerpo que provocó el deterioro rápido, directo y casi total,  de las células eosinofilas, presentes en el asma severa. Mientras que el grupo, que se trató con placebo permanecía con el cuadro asmático, aun tratado con  dosis elevadas de glucocorticoides orales.

Por lo que, el benralizumab minimizo el uso de glucocorticoides. También, se pudo constatar la permanencia de eosinofilia en sangre, en aquellos casos tratados con glucocorticoides inhalados.

De donde, sin duda podemos decir hasta ahora, que los fármacos anti-eosinofilos, han dado un paso al frente en el progreso hacia nuevas  alternativas para los trastornos respiratorios.

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